Me muero de ganas de verte
tocarte, abrazarte, besarte...
todo para y por ti,
para no olvidarte jamás
incluso después de la muerte,
cuando cruel y despiadada
ni el calor de tu piel,
la suevidad de tu pelo
y el calor abrasador de tu mirada,
pueda arrebatarme.
Deseo, ansío verte, tenerte cerca
para no dejarte ir.
Retenerte a mi lado,
incluso contra tu voluntad.
Aun cuando quieras huir de mi corazón
no puedas jamás y
luego agotado, te quedes aquí.
Te deseo, te necesito,
muero de ganas de verte
tocarte, abrazarte, besarte...
decirte cuanto te amo para que ni la
[BRILLA!!!]
Antes
de conocerte, te inventé. Años de mi miserable vida imaginando no a la
persona perfecta, ese dulce sueño ideal que no existe, no con
maravillas ni pinturitas de televisión. Te imaginé con mil defectos y
mil heridas también... mil imperfecciones que te hacían ser valioso,
perfecto dentro de tu imperfección... alguien digno de contemplar, pero
a la vez molesto, como un borrón en el paisaje de este mundo. Te
imaginé distinto a las personas con las que suelo tratar a diario,
superficialidad, mundos perfectos de colores, sonrisas estúpidas y
trivialidades... Distinto pero en armonía con aquella mentira, oculto,
I miss you
Ha
pasado mucho tiempo desde aquello, de aquél día en que todos nuestros
sueños se rompieron en mil pedazos, desde que aquellas palabras
salieron de tu boca... desde que nunca más te volví a ver. Ha pasado
mucho tiempo y aún no acabo de acostumbrarme a despertar sola en esta
cama tan grande... esa cama por la que te peliaste con mi mejor amiga,
hasta que la compraste, porque estabas aburrido de esa dura cama barata
que atesoraba y usaba aunque despertara con dolor de espalda. Después,
con los días, la compartiste conmigo con la excusa de
[[Nada está lo suficientemente mal como para no ponerse peor]]
Ese
fue el motivo central de un capítulo de una de mis novelas
inconclusas... capítulo lleno de desgracias y penurias, lágrimas,
lágrimas, lágrimas....
Jamás pensé llevar este mismo pensamiento a
mi vida. El trabajo, la familia, los amigos... y problemas. Los más
grandes problemas de la historia de la raza humana. Todo eso más la
maldita soledad que se mudó a mi misma casa, a mi mismo cuarto, a mi
misma, cama... a mi misma vida.
No podía ser más patético. Mi vida
se desmoronaba y yo con un siento
Comentarios recientes
hace 1 año